En Carriedo Legal, como especialistas en negligencias médicas, sabemos que entender la prescripción forma parte de una estrategia jurídica que puede determinar el éxito de una indemnización.
En el ámbito del derecho sanitario, el tiempo es a menudo el adversario más implacable. Muchos pacientes y familias con casos sólidos y evidentes de mala praxis ven frustrado su acceso a la justicia simplemente porque el plazo legal para actuar ha expirado. En el siguiente post hablamos de ello.
¿Cuándo prescribe una negligencia médica? La dualidad del sistema español
Hay que tener en cuenta que el plazo para reclamar no es uniforme; depende directamente de dónde ocurrió la negligencia (si en la sanidad pública o en la privada). Esta distinción es el primer paso crítico en cualquier asesoramiento:
- Sanidad Pública (por la vía Contencioso-Administrativa): El plazo es de 1 año, desde la estabilización de las lesiones, desde el alta o fallecimiento del paciente. Como se puede comprobar, y hablando del proceso legal, se trata de un margen extremadamente estrecho que exige una reacción rápida tras el daño.
- Sanidad Privada (por la vía civil): El plazo general es de 5 años (según la reforma del Art. 1964 del Código Civil que trata sobre la prescripción de las acciones), aunque en ciertos contextos contractuales o según la Comunidad Autónoma (especialmente en Cataluña, donde el plazo civil presenta particularidades) los matices pueden variar.
*Importante: Ignorar o pasar por alto estas diferencias suele ser el mayor obstáculo para la justicia. Un error en la elección de la vía, o el desconocimiento del plazo aplicable puede suponer el archivo inmediato del caso y no poder continuar. Por ello es importante que una vez se detecten posibles infracciones, reclamar o contactar con un despacho experto en negligencias médicas que nos asesore y ayude con las posibles vías de reclamación.
El concepto «dies a quo»: ¿Cuándo empieza a contar el plazo en la prescripción?
El plazo de prescripción no siempre empieza a contar desde el día de la intervención quirúrgica o cuando se produjo exactamente el error médico. Nuestra legislación establece que el cómputo se inicia en el momento del «dies a quo» como se denomina en derecho, que generalmente coincide con:
- Desde la curación total del paciente.
- La determinación definitiva de las secuelas: es decir, cuando los médicos establecen que las lesiones se han estabilizado y que no habrá mejoría.
- Cuando el perjudicado conoce el alcance total de los daños.
Este matiz es fundamental, ya que permite a los abogados de negligencias médicas ganar tiempo mientras el paciente se recupera o se consolida el daño.
La interrupción de la prescripción: ganar tiempo es nuestro objetivo
Aquí es donde la pericia técnica marca la diferencia entre el éxito y el fracaso. La interrupción de la prescripción permite reiniciar el plazo, otorgando uno nuevo íntegro para presentar la demanda.
En nuestro despacho, utilizamos esta herramienta como una ventaja estratégica para blindar el derecho del paciente mientras recabamos los informes periciales necesarios.
Formas eficaces para interrumpir el plazo
- El burofax: una reclamación extrajudicial fehaciente, en la sanidad privada, dirigida al médico, hospital o aseguradora. Es rápido, económico y jurídicamente robusto.
- Procedimiento de diligencias preliminares: es un proceso (regulado en los artículos 256 y siguientes de la Ley de Enjuiciamiento Civil) que tiene como finalidad requerir, en este tipo de procesos, el historial médico del paciente y las pólizas de responsabilidad civil profesional de los presuntos responsables de los daños.
- Reclamación administrativa previa: Se puede llevar a cabo en el caso de la sanidad pública, presentando este escrito ante el Servicio de Salud correspondiente.
- Reconocimiento de deuda o responsabilidad: cualquier acto del causante que admita el daño.
Conclusión: no dejes que se escape el tiempo para reclamar
El plazo para reclamar una negligencia médica varía en función de ante quién y dónde se produzca el error médico. Por ello, el asesoramiento y la gestión profesional de la interrupción de la prescripción protege tu derecho.