En Carriedo Legal hemos conseguido una importante resolución estimatoria parcial frente al Servicio Cántabro de Salud, por la que se indemniza a nuestra cliente debido a negligencia grave médica, por retraso en el diagnóstico de una Hemorragia Subaracnoidea (HSA), producida por la rotura de un aneurisma.
La paciente acudió en repetidas ocasiones a los servicios de urgencias del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla y del Hospital Sierrallana presentando cefalea intensa, vómitos y rigidez de nuca, sintomatología característica de este tipo de diagnósticos. A pesar de que su médico de atención primaria ya había advertido de la necesidad de descartar una patología orgánica, los servicios hospitalarios omitieron la realización de un TAC craneal, diagnosticándola erróneamente de procesos menores como “infección de VRS con bronquitis asociada” y “episodio de cefalea frontal en contexto de sinusitis” con prescripción y tratamiento de fármacos comunes como Amoxicilina-Clavulánico y Zaldiar, y Augmentine, respectivamente en cada caso.
No fue hasta unos días después del inicio de los síntomas cuando, tras una nueva insistencia de la familia, se practicó la prueba que confirmó la HSA.
Este retraso de varios días impidió un tratamiento precoz, derivando en graves secuelas psicofísicas para la paciente, incluyendo perjuicio cognitivo moderado, incontinencia urinaria y una severa pérdida de la calidad de vida que actualmente requiere de la ayuda de terceras personas.
La resolución reconoce una pérdida de oportunidad de tratamiento en un 93%, es decir, de haber actuado correctamente, la paciente contaba con más de un 90% de probabilidades de quedar sin secuelas, determinando que la asistencia prestada resultó deficiente al no seguir los protocolos ante signos de alarma evidentes. La indemnización total incluye conceptos por secuelas psicofísicas, perjuicio estético y pérdida de calidad de vida en grado grave, causado tanto a la paciente como a sus familiares.
Como suele ocurrir en los grandes siniestros —especialidad de nuestro despacho— hemos trabajado de forma multidisciplinar, contando con el asesoramiento pericial de peritos de diferentes especialidades: neurocirugía, medicina de urgencias, medicina legal y forense y valoración del daño corporal.
Para el equipo del despacho ha sido una profunda satisfacción a nivel humano haber podido lograr este reconocimiento. Devolver la dignidad y garantizar el respaldo económico necesario para una paciente con daños tan severos es lo que nos impulsa a seguir luchando en el ámbito del derecho sanitario.
Sin embargo, entendemos que la indemnización reconocida debe ser aumentada, motivo por el que hemos continuado el proceso a través de la jurisdicción contencioso-administrativa con el fin de obtener una reparación integral del daño.
Si consideras que has sido víctima de una mala praxis médica o de un retraso diagnóstico con graves secuelas, estamos aquí para ayudarte.