En Carriedo Legal no hay casos pequeños, pero algunos, por su gravedad y consecuencias, nos obligan a dar lo mejor de nosotros como profesionales y como personas. Hoy compartimos uno de esos casos que, más allá de lo jurídico, nos conmueven profundamente.
El caso que hoy abordamos comenzó con un parto en un hospital público. Durante varias horas se registraron alteraciones claras en la monitorización fetal (registro cardiotocográfico), sin que se actuara con la diligencia que exige la medicina actual. La decisión de practicar una cesárea urgente se tomó tarde. Cuando finalmente se extrajo al bebé, ya había nacido sin pulso, sin respiración, y fueron necesarios entre 10 y 15 minutos de reanimación para recuperar su actividad cardíaca.
Las consecuencias neurológicas derivadas de esa demora fueron devastadoras.
Tras un proceso técnico y legal meticuloso, hemos logrado alcanzar un acuerdo extrajudicial por valor de 1.700.000 euros. La indemnización está destinada a cubrir el daño corporal, el perjuicio moral, las terapias necesarias y la pérdida de autonomía vital, garantizando una base económica sólida para afrontar las necesidades actuales y futuras de la persona afectada.
En Carriedo Legal trabajamos con rigor. Para este caso reunimos un equipo médico de primer nivel, con especialistas en medicina legal, ginecología y obstetricia, neuropediatría y valoración del daño corporal. Sabíamos que la clave era demostrar con precisión el momento en que el protocolo falló, el impacto que ello tuvo y la magnitud de las secuelas. Lo hicimos con un enfoque integral, sin escatimar recursos, como merece cualquier familia que ha sufrido un daño tan grave.
Las diligencias preliminares se tramitaron ante los Juzgados de Primera Instancia, donde se expusieron las pruebas necesarias para alcanzar un acuerdo que evitase un litigio más largo y doloroso.
Este caso es un ejemplo del compromiso con el que abordamos cada historia. Porque sabemos que cuando el daño es irreversible, la justicia no puede borrar lo ocurrido, pero sí puede ofrecer reparación, dignidad y futuro.
Desde aquí, nuestro reconocimiento a la familia por su entereza, y nuestro compromiso intacto con quienes depositan en nosotros su confianza.
Si tú o alguien cercano ha vivido una experiencia similar, estamos para ayudarte. De forma confidencial, cercana y con la máxima profesionalidad.